Primer discurso semanal de Presidente Trump


Mis compatriotas estadounidenses,

Hace una semana, nuestra administración asumió las enormes responsabilidades que ustedes,  el Pueblo Americano, nos han encomendado.

Nos queda mucho trabajo por hacer en los próximos días, pero quería actualizarlos sobre lo que ya hemos logrado.

En mis primeros días como su Presidente, me he reunido con los líderes de algunas de las principales empresas de manufactura y con los sindicatos más importantes de nuestro país.

Mi mensaje era sencillo: queremos producir en los Estados Unidos, y queremos utilizar trabajadores estadounidenses.

Desde mi elección, muchas empresas han anunciado que ya no van a trasladar trabajos fuera del país, sino que los van a mantener acá, creando trabajos en Estados Unidos.

Cada día, vamos cumpliendo el compromiso que hicimos con la gente estadounidense. Les presento algunos ejemplos de las ordenes ejecutivas que he tomado en los últimos días:

  • Una orden para preparar la derogación y reemplazo de Obamacare; ya era ahora.
  • La retirada del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica para que podamos negociar acuerdos uno-por-uno que protejan a los trabajadores estadounidenses. Eso habría sido un acuerdo desastroso para nuestros trabajadores.
  • Una orden para empezar la construcción de los oleoductos Keystone y Dakota Access, después de una renegociación de los términos, con el requisito que los oleoductos instalados en Estados Unidos deben ser construidos con acero estadounidense y manufacturado aquí.
  • Una directiva para acelerar los permisos para infraestructura nueva y plantas de fabricación.
  • Una orden para empezar inmediatamente la construcción del muro en la frontera y para tomar medidas severas en contra de las ciudades santuarios. Esas ciudades no son seguras, tenemos que encargarnos de esa horrible situación .

Este gobierno ha empezado a trabajar con plena capacidad y rapidez, todo el mundo esta hablando de ello. Lo estamos haciendo rápido y lo estamos haciendo con inteligencia y nunca, nunca dejaremos de pelear por la gente estadounidense.

Que Dios les bendiga, y que Dios bendiga a los Estados Unidos de América.